En el umbral de las cosas, la película me mira mientras yo la miro. Jirapo nunca permanece quieta: respira, pulsa, se despliega. De su materia imaginativa nace un lenguaje surgido de la propia naturaleza, donde la selva, la memoria y los sueños se transforman en imágenes delicadas.Como el bosque y como el sueño, la película contiene todas las edades: primero lo ve todo y luego nos presta sus ojos para mecernos dentro de su sueño.