En un tranquilo pueblo en lo profundo de la península de Yucatán, Virginio carga con un peso invisible. Los susurros de Xtabay —una figura mítica maya que atrae a las almas hacia su destino— acechan sus días, entrelazados con la sombra de su padre, perdido en el alcoholismo y la desesperación. Rodeado de muerte, Virginio busca una manera de vivir con dignidad y en paz, antes de que la voz de Xtabay también lo reclame.